miércoles, 24 de agosto de 2011

Curiosidades. Hacia un mejor trading.

Un día de invierno, me encontraba haciendo senderismo cerca a las montañas, y mirando con atención el bosque y sus alrededores me di cuenta de algo extraño en la formación de las ramas de los árboles, tome fotos y luego identifiqué un patrón ciertamente extraño. Las ramas parecían tener un patrón en espiral que llegaba hasta el cielo, aquello me generó una inquietud y mi investigación empezó por entender dicho patrón, finalmente encontre la respuesta en un matemático italiano del siglo 13, Leonardo Pisano, comúnmente llamado Fibonacci.

Fibonacci descubrió la famosa serie numérica y el numero áureo, que tan presente esta en diversos rincones de nuestra naturaleza, vida cotidiana y hasta en el trading.

La primera parte del rompecabezas estaba resuelta, pero ahora la pregunta era ¿Por que las ramas y hojas de los árboles siguen ese patrón?. Sabia que las ramas y hojas recogían la luz solar para la fotosíntesis, así que me zambullí a la tarea de averiguar si el patrón de fibonacci ayudaba a los arboles a ello. Diseñé mi propio modelo de prueba, con un tubo de PVC y en lugar de hojas coloque paneles solares conectados en serie, el mismo diseño que el de un árbol de roble común.



Luego construí otro modelo, muy parecido a la forma cómo se colocan los paneles solares en las casas. Ambos modelos tenían el mismo numero de paneles y misma tensión. Luego me dedique a medir los resultados de dichos modelos durante los siguientes meses. Lo que descubrí fue más que interesante, mi nuevo modelo recogía un 20% mas de electricidad que el modelo tradicional, y en épocas de solsticio, cuando el sol esta en su punto mas bajo en el cielo, mi diseño de árbol captaba 50% más de electricidad que el modelo tradicional.



Recoger la luz solar es clave para la supervivencia de un árbol, las hojas funcionan como paneles solares, y tal parece que la evolución eligió al modelo de fibonacci para ayudar a los árboles a optimizar la recolección de energía solar.

Esta historia ciertamente no es mía, sino de un niño estadounidense de 13 años, llamado Aidan Dwyer, este mozalbete puede estar revolucionando la obtención de energía solar en los próximos años, no nos sorprenda que en algún tiempo veamos paneles solares con forma de árboles por donde vayamos. Y como el mismo dice: "mi mejor lección es que incluso en los días más oscuros de invierno, la naturaleza y la vida todavía están tratando de decirnos sus secretos".

Una muestra más de como el ingenio humano no conoce de límites o edades, seria bueno tomar este ejemplo como motivación para nuestras vidas, no conformarnos con el conocimiento establecido y retarnos siempre a nosotros mismos en la búsqueda por nuevos senderos.

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